Recuperar la estructura del rostro sin cambiar tus facciones
Con el paso del tiempo, los tejidos del tercio medio facial pueden descender y hacer que los pómulos pierdan definición.
Este cambio puede alargar visualmente la zona entre los ojos y la mejilla, marcar más los surcos y dar al rostro un aspecto más cansado o envejecido.
En muchos casos, el problema no consiste simplemente en una pérdida de volumen, sino en un cambio de posición de los tejidos.
El objetivo es recuperar una estructura más armónica del tercio medio facial respetando las proporciones y la expresión natural del rostro.


¿Por qué caen los pómulos?
El envejecimiento facial afecta a diferentes planos del rostro.
Con el tiempo pueden producirse cambios en la piel, la grasa facial, los ligamentos de soporte y la estructura ósea.
Todo ello puede modificar la posición y la forma del pómulo.
Descenso de los tejidos faciales
Los tejidos blandos que aportan volumen a la mejilla pueden desplazarse progresivamente hacia abajo.
Esto reduce la proyección del pómulo y aumenta el volumen en zonas inferiores del rostro.
Pérdida de soporte
Los ligamentos y estructuras que mantienen los tejidos en su posición pueden perder firmeza con el paso de los años.
Cuando este soporte disminuye, el tercio medio facial puede adoptar una apariencia más descendida.
Cambios en el volumen facial
El envejecimiento también puede modificar la distribución de la grasa facial.
Algunas zonas pierden volumen mientras que otras acumulan tejido en posiciones más bajas.
Por eso, añadir volumen sin analizar primero la posición de los tejidos no siempre consigue un resultado natural.
Cambios en la estructura ósea
La estructura facial también evoluciona con la edad.
Estas modificaciones pueden alterar el soporte de los tejidos y contribuir a que el pómulo parezca menos proyectado.
¿Cómo pueden tratarse los pómulos caídos?
El tratamiento depende del grado de envejecimiento y de la anatomía de cada paciente.
Lifting del tercio medio facial
Cuando existe un descenso significativo de los tejidos, puede plantearse una elevación del tercio medio facial.
El objetivo es reposicionar los tejidos del pómulo hacia una posición más armónica.
Esto puede mejorar la transición entre el párpado y la mejilla y reducir determinados signos de envejecimiento del tercio medio.
Lifting facial
Cuando el descenso del pómulo forma parte de un envejecimiento más global del rostro, puede ser necesario tratar también otras zonas.
En estos casos, un lifting facial permite trabajar de forma conjunta el tercio medio, la línea mandibular y otras estructuras faciales.
[Conocer el lifting facial, pendiente desarrollar]
Restauración de volumen
En determinados pacientes existe una pérdida real de volumen además del descenso de los tejidos.
En estos casos puede plantearse una restauración selectiva del volumen facial.
El objetivo no es aumentar el tamaño del pómulo, sino recuperar proporciones más equilibradas.
Pide tu cita para valorar los pómulos caídos
Si notas que tus pómulos han perdido definición, que la cara parece más alargada o que se han marcado más los surcos del tercio medio facial, es importante identificar qué está produciendo ese cambio.
Analizamos la posición de los tejidos, el volumen facial y la relación entre párpado y pómulo para determinar qué tratamiento puede ayudarte a recuperar una apariencia más estructurada, natural y equilibrada.
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