Blefaroplastia superior y lifting de ceja endoscópico

Por qué asociarlos marca la diferencia

Dr. Adrián Sánchez

1/30/20266 min leer

Cirugía de la mirada: por qué blefaroplastia y ceja deben valorarse juntas

La mirada es una de las zonas del rostro que antes transmite cansancio, tristeza o envejecimiento. Por eso, muchas personas consultan pensando en una blefaroplastia, convencidas de que el problema está únicamente en los párpados.

Sin embargo, en muchos casos, el origen del aspecto envejecido de la mirada no está solo en el párpado, sino en un conjunto de estructuras que funcionan de manera interrelacionada. Entender esto es clave para obtener resultados naturales y duraderos.

La mirada no es solo el párpado

Cuando hablamos de “cirugía de la mirada”, no nos referimos únicamente a quitar piel del párpado superior o inferior. La expresión de los ojos depende de varios elementos: la posición de la ceja, la calidad y cantidad de piel del párpado, el soporte muscular y la relación con el tercio medio del rostro.

Con el paso del tiempo, no solo aparece exceso de piel. También se produce un descenso progresivo de la ceja, sobre todo en su porción externa, que contribuye de forma importante a la sensación de párpado caído.

En estos casos, si solo se actúa sobre el párpado, el resultado puede ser incompleto o incluso poco natural.

Cuando la ceja es la verdadera protagonista


Una ceja descendida puede simular un exceso de piel en el párpado superior. De hecho, es muy frecuente que parte de lo que el paciente percibe como “párpado caído” sea en realidad consecuencia del descenso de la ceja.

Si se realiza una blefaroplastia sin tener esto en cuenta, se corre el riesgo de:

  • retirar más piel de la necesaria

  • modificar la forma natural del párpado

  • obtener un resultado correcto a corto plazo, pero peor con el tiempo


Por eso, valorar la posición de la ceja es un paso fundamental en la consulta. En el caso de que la ceja este contribuyendo a empeorar o entristecer la mirada, existen diferentes técnicas para posicionarla correctamente que se pueden asociar a la blefaroplastia en la misma intervención para conseguir un resultado óptimo. Si quieres saber más sobre ello, te lo explico en este otro post.


El valor de un enfoque global


La cirugía de la mirada bien planteada no se basa en una técnica aislada, sino en un enfoque global. En algunos pacientes será suficiente una blefaroplastia superior; en otros, la mejor opción será combinarla con un lifting de ceja endoscópico; y en algunos casos será necesario actuar también sobre el párpado inferior.

El objetivo no es “hacer más cirugía”, sino hacer la cirugía adecuada para cada anatomía y cada forma de envejecer.

Cuando se combinan correctamente las técnicas, el resultado suele ser:

  • una mirada más abierta, pero natural

  • una expresión descansada, no sorprendida

  • una mejor estabilidad del resultado con los años

Blefaroplastia superior, inferior y ceja: cuándo combinarlas


No todos los pacientes necesitan una cirugía combinada, pero hay situaciones en las que es claramente la mejor opción. Por ejemplo, cuando existe:

  • exceso de piel en párpado superior junto a descenso de la ceja

  • bolsas en párpado inferior asociadas a pérdida de soporte del tercio medio

  • asimetrías que no se corrigen actuando sobre una sola estructura

En estos casos, tratar cada zona por separado puede dar resultados parciales. Abordarlas de forma conjunta permite equilibrar la mirada y respetar la expresión natural del rostro.

Uno de los grandes beneficios de la cirugía de la mirada bien planificada es que envejece mejor. Al corregir el problema desde su origen, se evita sobrecargar el párpado con tensiones que no le corresponden.

Esto conecta directamente con una idea clave en cirugía facial: los resultados más naturales y duraderos son aquellos que respetan la anatomía y distribuyen correctamente las fuerzas del envejecimiento.

Blefaroplastia superior y lifting de ceja endoscópico: por qué asociarlos marca la diferencia

Cuando se plantea una cirugía de la mirada, una de las decisiones más importantes es determinar si el problema está solo en el párpado o si existe también un descenso de la ceja que esté contribuyendo al aspecto cansado o envejecido.

En muchos pacientes, ambas situaciones conviven. La piel del párpado superior puede estar algo excedente, pero la ceja, especialmente en su porción externa, ha descendido con los años. En estos casos, asociar una blefaroplastia superior con un lifting de ceja endoscópico permite abordar el problema de forma más completa y natural.

Qué aporta el lifting de ceja endoscópico a la cirugía de la mirada


El lifting de ceja endoscópico permite reposicionar la ceja desde su origen, devolviéndola a una posición más juvenil sin alterar la expresión. A diferencia de técnicas más agresivas o visibles, el abordaje endoscópico trabaja a través de pequeñas incisiones ocultas en el cuero cabelludo, lo que minimiza las cicatrices y respeta al máximo la anatomía.

Cuando se combina con una blefaroplastia superior, el objetivo no es levantar en exceso, sino restaurar el equilibrio entre ceja y párpado. Esto permite retirar menos piel del párpado, evitando tensiones innecesarias y preservando la naturalidad de la mirada.

Uno de los principales beneficios de combinar blefaroplastia superior y lifting de ceja endoscópico es que se corrige la causa real del envejecimiento de la mirada, no solo su manifestación superficial. Al reposicionar la ceja, el párpado recupera parte de su apertura de forma natural. Esto se traduce en una mirada más descansada, sin ese aspecto “operado” que a veces aparece cuando se actúa solo sobre el párpado.

Además, los resultados suelen ser más estables en el tiempo, ya que el peso de la ceja no vuelve a recaer sobre el párpado superior tras la cirugía.

Tiempos de quirófano y tipo de intervención


Desde el punto de vista práctico, asociar ambas técnicas no implica una cirugía excesivamente larga ni compleja para el paciente.

De forma orientativa, una blefaroplastia superior combinada con un lifting de ceja endoscópico suele requerir entre 90 y 120 minutos de quirófano, dependiendo de cada caso concreto. Habitualmente se realiza bajo anestesia general o sedación profunda, lo que permite trabajar con comodidad y precisión.

Para el paciente, supone una sola intervención, un solo postoperatorio y una sola recuperación.

Recuperación: qué puede esperar el paciente


La recuperación tras una cirugía combinada de blefaroplastia superior y lifting de ceja endoscópico suele ser muy llevadera. Durante los primeros días es normal presentar inflamación y pequeños hematomas, tanto en los párpados como en la frente. La mayor parte de estos signos disminuyen de forma notable en la primera o segunda semana.

Muchos pacientes pueden retomar una vida social discreta a partir de los 10–14 días, y la reincorporación a actividades laborales no físicas suele ser relativamente rápida.

El lifting de ceja endoscópico no suele producir cambios llamativos en la expresión; el resultado es progresivo y natural, lo que facilita que el entorno perciba una mejoría sin identificar claramente una cirugía.

Menos cicatrices, más naturalidad


Uno de los grandes miedos de los pacientes es que el lifting de ceja deje cicatrices visibles o cambie la expresión. El abordaje endoscópico está precisamente diseñado para evitar esto. Las incisiones se sitúan en el cuero cabelludo y quedan completamente ocultas. Además, al no traccionar directamente de la piel, sino reposicionar los tejidos profundos, se minimiza el riesgo de un aspecto artificial.

Cuando se asocia a una blefaroplastia superior bien indicada, el resultado suele ser una mirada rejuvenecida, pero reconocible, dado que nos permite

  • retirar menos piel del párpado

  • respetar la anatomía de la mirada

  • obtener resultados más duraderos

  • y facilitar un envejecimiento más armonioso del rostro


Todo ello encaja con un principio clave en cirugía facial: los mejores resultados son aquellos que se planifican pensando en el largo plazo.

La importancia de una valoración experta


Desde el punto de vista del paciente, es lógico centrarse en lo que ve en el espejo. Desde el punto de vista quirúrgico, es imprescindible ir un paso más allá.

Una valoración experta de la mirada analiza la posición de la ceja en reposo, la cantidad y calidad de la piel palpebral, la relación entre párpado y tercio medio y la expresión global del rostro

Solo así se puede decidir qué técnica, o combinación de técnicas, es la más adecuada en cada caso.

En resumen

La cirugía de la mirada no consiste solo en quitar piel del párpado. Consiste en entender cómo interactúan párpados y cejas, y en elegir el abordaje que permita rejuvenecer sin alterar la expresión.

Cuando blefaroplastia y ceja se valoran de forma conjunta, los resultados suelen ser más naturales, más equilibrados y más duraderos en el tiempo.

Si estás pensando en una cirugía de párpados, merece la pena preguntarse no solo “qué sobra”, sino qué estructura está realmente causando el cambio en la mirada. Esa diferencia es la que marca un buen resultado. Si quieres resolver tus dudas o solicitar más información, no te lo pienses más y contacta con nosotros para un asesoramiento completo.